
Control de lunares en Quilmes
Examen de la piel con dermatoscopia, realizado por médicos dermatólogos. Detectar a tiempo lo cambia todo.
Pedir turno para controlUn lunar que cambia merece una mirada médica
La enorme mayoría de los lunares son benignos y no van a darte ningún problema. Pero algunos cambian, y ese cambio es información. Mirarlo a tiempo, con el instrumento adecuado, es lo que permite resolver de forma simple lo que más adelante sería complejo.
No hace falta que estés seguro de que algo anda mal. Para eso está la consulta.
Qué es la dermatoscopia
El dermatoscopio es un instrumento óptico que ilumina y amplía la piel. Permite observar estructuras, patrones y distribuciones de color que están por debajo de la superficie y que a simple vista, por más atento que se mire, no se distinguen.
Con esa información el dermatólogo puede diferenciar con mucha mayor precisión una lesión benigna de una que necesita seguimiento o estudio. Sirve para las dos cosas: para encontrar a tiempo lo que hay que tratar, y para evitar extirpar lunares que no lo necesitan.
- No duele: no se pincha ni se corta nada
- El instrumento se apoya sobre la piel
- Se revisan también las zonas que no ves vos
- Salís de la consulta con una conducta clara

La regla ABCDE
Señales que ayudan a reconocer un lunar que conviene mostrar. No son un diagnóstico: son motivos para pedir una consulta.
Asimetría
Si trazás una línea imaginaria por el medio, las dos mitades no coinciden.
Bordes
Irregulares, dentados o poco definidos, en lugar de un contorno parejo y nítido.
Color
Más de un color en la misma lesión, o repartido de manera despareja.
Diámetro
Mayor a 6 mm, aproximadamente la goma de un lápiz. También puede ser más chico.
Evolución
Cambió de tamaño, forma o color, o empezó a picar, sangrar o descamarse. Es la señal más importante.
El patito feo
Un lunar que se ve distinto de todos los demás. Aunque no cumpla las otras letras, merece revisión.
¿Cada cuánto hay que controlarse?
Como referencia general, una vez al año. El intervalo real lo define el dermatólogo según tus antecedentes y lo que encuentre en el examen: hay casos que requieren controles más seguidos.
Entre consulta y consulta, el autoexamen frente al espejo una vez por mes es el mejor complemento. Lo que buscás no es un lunar feo: es un lunar que cambió.
Podés ver también nuestra página de dermatología clínica y la guía sobre prevención del cáncer de piel.
Conviene controlarse con más atención si:
- Tenés piel clara, te quemás fácil y casi no te bronceás
- Contás más de 50 lunares en el cuerpo
- Alguien de tu familia directa tuvo melanoma, o vos ya tuviste una lesión
- Te quemaste con ampollas alguna vez, sobre todo siendo chico
- Trabajás al aire libre o acumulaste muchos años de exposición solar
- Usaste camas solares
- Tomás medicación inmunosupresora o recibiste un trasplante
Cómo es la consulta
Sin preparación especial y sin procedimientos molestos.
Hablamos de tus antecedentes
Personales y familiares, tu historia de exposición al sol y, si hay una lesión puntual que te preocupa, desde cuándo la notás.
Examinamos la piel
Con dermatoscopio, por sectores y respetando tu privacidad. Incluye cuero cabelludo, espalda, plantas de los pies, entre los dedos y las uñas.
Te damos una conducta clara
Si está todo bien, cuándo volver. Si una lesión genera dudas, si corresponde seguimiento o estudio, y en qué plazo.
Detectado a tiempo, el cáncer de piel es de los más tratables.
Cuando una lesión se encuentra temprano, resolverla suele ser sencillo y el pronóstico es considerablemente mejor. Esa es toda la razón por la que existe el control periódico.
Antes de tu consulta
Vení sin esmalte en las uñas de manos y pies: el lecho de la uña también se examina y el esmalte lo tapa por completo. Si usás maquillaje, tené en cuenta que puede ser necesario retirarlo para evaluar el rostro.
Contanos si alguien de tu familia tuvo melanoma u otro cáncer de piel, si te sacaron lunares antes y qué resultado dieron, y si tomás medicación que baje las defensas. Son datos que cambian la frecuencia de control que se indica.
Nunca intentes quitar ni cauterizar un lunar por tu cuenta, ni en lugares que no sean médicos. Además del riesgo, se pierde la posibilidad de estudiar la lesión, que es justamente lo que permite saber qué era.
Tené presente que no todo el cáncer de piel aparece como un lunar. El carcinoma basocelular —el más frecuente de todos— suele presentarse como una lesión rosada o perlada que sangra, forma costra y no termina de cicatrizar, en zonas muy expuestas al sol como cara, orejas o escote. Si tenés algo así hace semanas, mostralo.
Esta información es orientativa y no reemplaza la consulta médica. El diagnóstico de una lesión de piel requiere examen presencial: no puede hacerse por foto ni por descripción.
Preguntas frecuentes
¿El control de lunares duele?
No. Es un examen completamente indoloro: no se pincha ni se corta nada. El dermatoscopio simplemente se apoya sobre la piel para ampliarla e iluminarla.
¿Cada cuánto tengo que controlarme?
Como referencia general, una vez al año. El intervalo exacto lo define el dermatólogo según tus antecedentes, la cantidad de lunares y lo que encuentre en el examen. Algunos casos requieren controles más seguidos.
¿Puedo mandar una foto del lunar por WhatsApp?
Podemos usar una foto para orientarte sobre la urgencia del turno, pero no para diagnosticar. Una lesión de piel necesita examen presencial con dermatoscopio: la foto no muestra las estructuras que permiten diferenciar una lesión benigna de una que requiere estudio.
¿Qué pasa si encuentran algo sospechoso?
Que una lesión genere dudas no significa que sea cáncer. Según el caso puede indicarse un seguimiento en unos meses para ver si cambia, o estudiar la lesión. Te explicamos qué se vio, por qué y cuál es el paso siguiente.
¿Tengo que prepararme de alguna manera?
Vení sin esmalte en las uñas de manos y pies, porque el lecho ungueal también se examina. Si usás maquillaje, puede ser necesario retirarlo para evaluar el rostro.
¿Puedo ir solo por un lunar que me preocupa?
Sí. De todas formas aprovechamos la consulta para revisar el resto de la piel, incluidas las zonas que no ves por tu cuenta, como la espalda o el cuero cabelludo.
Sacate la duda
Un control de lunares lleva una sola consulta y te deja tranquilo. Si hay algo para mirar de cerca, mejor ahora que dentro de un año.
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